¿Entre qué tipos de secadoras puedo elegir?
Existen tres tipos de secadoras: secadoras de condensación, de evacuación y con bomba de calor.
Las secadoras de condensación toman aire del exterior y lo calientan mediante resistencia eléctrica. A continuación, el aire caliente pasa al tambor, donde evapora la humedad del agua, secándola. A su vez, la secadora toma aire frío y seco por la parte delantera. Cuando el aire caliente y húmedo procedente del tambor se cruza con la corriente de aire frío y seco, se enfría. De este modo la humedad se condensa, convirtiéndose finalmente en agua. Una ventaja de comprar secadoras de condensación es que no tiene salida de aire, por lo que puedes colocarla en cualquier lugar. Cabe destacar que será necesario vaciar el depósito donde se irá acumulando el agua condensada tras cada secado.
Las secadoras de evacuación expulsan el aire caliente que se genera durante el proceso de secado por un tubo hacia el exterior de la vivienda. Una de las desventajas de comprar secadoras de evacuación es que necesitan un mantenimiento más continuo que las secadoras de condensación y de bomba de calor.
Las secadoras con bomba de calor calientan el aire del interior de la secadora mediante la bomba de calor. La ventaja principal de estas secadoras es que reutilizan este calor, empleando la energía justa para secar la ropa. Las secadoras con bomba de calor secan a temperaturas inferiores, cuidando las prendas más delicadas. Algunas secadoras con bomba de calor incluyen una cesta para ropa delicada donde puedes colocar lana, sábanas e incluso peluches. Son las más eficientes energéticamente, el calor es menos agresivo y más delicado con el tejido.