¿Cómo utilizar un exprimidor?
El modo de empleo de un exprimidor es bastante sencillo. Lo primero que tienes que hacer es cortar la fruta, de forma que puedas colocarla adecuadamente en el exprimidor para extraer el zumo. A partir de ahí, depende del tipo de exprimidor.
Existen modelos de exprimidor manual, que requieren que gires la pieza de fruta, ejerciendo presión sobre ella para hacer que el jugo salga. No obstante, si buscas ahorrar tiempo y esfuerzo, optar por un exprimidor eléctrico puede ser una buena solución. Con un exprimidor eléctrico, simplemente tienes que colocar la fruta en la parte superior y presionar. El motor que posee este tipo de electrodoméstico se activa de forma automática y extrae el zumo, haciendo que caiga en un depósito inferior (aunque, antes lo cuela gracias a otra pieza de plástico para evitar que queden posos o pepitas).
Dentro de los exprimidores eléctricos, hay modelos más sofisticados que otros. Incluso existen exprimidores automáticos, que cuentan con una palanca que simplemente tienes que bajar para iniciar el proceso. Si quieres disfrutar de las ventajas que te ofrecería un exprimidor de hostelería o exprimidor profesional, y sacar todas las vitaminas y el mejor sabor de la fruta, consulta los modelos de nuestro catálogo e infórmate.
Una vez has terminado de hacer tu zumo, limpiar un exprimidor es sencillo. Casi todos cuentan con piezas desmontables y, dependiendo de los materiales de fabricación, algunos permiten incluso limpieza en el lavavajillas, de modo que siempre disfrutarás de un uso y un mantenimiento totalmente cómodos.