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Potencia. La potencia de una manta eléctrica será determinante en lo relativo a la velocidad y a la capacidad de generar calor del aparato. Si necesitamos calentar una cama grande, deberemos optar por una manta eléctrica de unos 100 W de potencia. Si, por el contrario, quisieses un modelo más pequeño, también existen mantas eléctricas de 60 W de potencia.
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Temperatura. Las mantas eléctricas incorporan un termostato, que se encarga de regular la cantidad de calor en cada momento. Además, si optamos por una manta eléctrica para cama grande el dispositivo contará con controles separados para cada lado de la cama. ¿A qué suena genial? Así, se consigue una precisión de la temperatura mucho mayor.
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Tamaño. El tamaño de una manta eléctrica dependerá del uso que vayas a hacer del aparato. Es decir, si necesitas calentar alguna parte de tu cuerpo, deberás optar por una manta eléctrica mediana o pequeña. Si, por el contrario, vas a hacer uso de una manta eléctrica para cama deberás tener en cuenta la longitud del producto, pues existen tanto mantas eléctricas para camas individuales como mantas eléctricas para camas de matrimonio.
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Material. La mayoría de las mantas eléctricas son de lana o poliéster. Con una manta eléctrica de lana se aísla y mantiene muy bien el calor durante horas y horas. Las mantas eléctricas de poliéster, sin embargo, destacan por ser muy suaves al tacto. ¡Elige la que más se adapte a tus necesidades como usuario!
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Limpieza. Todas las mantas eléctricas pueden lavarse tanto a mano como en la lavadora. Solamente tendrás que separar la parte de la resistencia eléctrica. Así, si haces uso de la lavadora tendrás que elegir un ciclo suave y de corta duración. Si prefieres lavarla a la vieja usanza, te recomendamos remojarla primero en agua fría y, después, colocar un poco de detergente para ya empezar a remover.
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Seguridad. Las mantas eléctricas incorporan un temporizador, para que después de cierto tiempo se apaguen automáticamente. Además, algunos modelos incorporan una protección contra el sobrecalentamiento por lo que siempre te sentirás seguro en tus momentos de descanso.
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Prestaciones adicionales. Además del apagado automático, las mantas eléctricas suelen contar con un mando a distancia. Con este accesorio podremos controlar de una manera mucho más cómoda el aparato.