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Potencia. Es imprescindible que una almohadilla eléctrica incorpore una potencia suficiente para que consiga proporcionar calor y acabe con nuestras dolencias. En Milar contamos con almohadillas eléctricas de 100 W de potencia e incluso almohadillas eléctricas de 150 W.
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Tamaño. El tamaño de la almohadilla eléctrica dependerá de para que vayas a usarla. Es decir, si vas a usar una almohadilla eléctrica masajeadora para tus hombros tendrás que ver que es lo suficientemente grande para cubrir esta parte.
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Temperatura. La temperatura de una almohadilla eléctrica es una característica muy importante a tener en cuenta antes de su compra. Algunos modelos de almohadilla eléctrica incorpora 3 modos de temperatura para que dependiendo del umbral del dolor puedas aplicar más o menos calor. ¿Necesitas un modelo más potente? Entonces te recomendamos hacerte con una almohadilla eléctrica de 7 modos de temperatura e incluso una almohadilla eléctrica de 10 modos de temperatura.
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Material. Las almohadillas eléctricas están fabricadas de materiales muy suaves, con los que sea cual sea tu cuerpo se adaptará. A la ergonomía de estos aparatos hay que sumarle que pueden ser almohadillas eléctricas de algodón, por lo que no tendrás problema a la hora de lavarlas. Solamente tendrás que extraer la parte de la resistencia térmica y lavarlo a mano o en la lavadora. ¿A qué suena genial?
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Seguridad. Estos aparatos ponen la seguridad por encima de todo. La mayoría de modelos de almohadillas eléctricas incorporan un apagado automático. Solamente tendrás que indicarle al aparato cuanto tiempo tiene que estar en funcionamiento y, después de pasar ese rato, se apagará sola. Además, las almohadillas eléctricas cuentan con una protección contra el sobrecalentamiento, por lo que nunca tendrás que estar pendiente de si puede dañarse el producto por el calor.
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Diseño. En cuanto al diseño de una almohadilla eléctrica, deciros que cuentan con varios colores según tus preferencias. En el mercado podemos encontrarnos, por ejemplo, con almohadillas eléctricas cervicales de color negro o almohadillas eléctricas lumbares de color azul. ¡Tú eliges!