Además, la luz de una depiladora IPL cuenta con varias longitudes de onda y colores, por lo que resulta adecuada para tratar cualquier tipo de vello, si bien es cierto que logra resultados más rápidos sobre vello oscuro y pieles claras.
Utilizar una depiladora de fotodepilación es más sencillo de lo que imaginas. Antes de nada, es recomendable que leas bien las instrucciones de cada modelo particular y tomes las precauciones que indique cada fabricante. Por ejemplo, no es recomendable utilizar esta técnica si estás consumiendo algún medicamento sensible a la luz, ya que esto podría producir algún efecto indeseado en tu piel. Tampoco debe aplicarse sobre heridas abiertas.
Antes de comenzar, deberás rasurar la zona que quieres tratar con una cuchilla y ajustar los parámetros de la máquina en función de las características de tu vello y el color de tu piel. Seguidamente, haz una prueba sobre la piel y espera para comprobar que no produce ninguna reacción inesperada. Si notas alguna sensación o reacción inusual, lo mejor es que te pongas en contacto con tu médico o consultes con algún especialista antes de proceder a utilizar este método.
Una vez está todo listo, puedes usar tu fotodepiladora para la depilación de piernas y otras zonas de tu cuerpo, incluso zonas íntimas. Algunos modelos incorporan diversos accesorios o cabezales de distintos tamaños para facilitar esta tarea. Lo normal es que empieces a notar resultados a partir de la segunda sesión, aunque, como hemos dicho, necesitarás varias para eliminar definitivamente el vello.