-
Potencia. Es necesario que un aparato para afeitado incorpora una potencia adecuada y que esta se adapte a cada situación. No será lo mismo rasurar una axila con una afeitadora corporal que con una depiladora de luz pulsada. Lo ideal, sea el producto que sea, es que incorporen varias velocidades y potencias para que tú mismo ajustes estos parámetros.
-
Batería. Una característica que puede cobrar bastante importancia es la autonomía y carga de la batería. Algunas máquinas de afeitado incorporan la función de carga rápida. Esto es perfecto para cuando se nos haya olvidado que tenemos que terminar con nuestro vello, al poder afeitarse en tiempo récord.
-
Limpieza. Es importante limpiar la máquina después de cada uso, pues esto va a facilitar en mayor o menor medida mantenerla como el primer día y la durabilidad. Dependiendo del producto habrá que realizar un tipo distinto de limpieza. Por ejemplo, las máquinas que no pueden introducirse en el agua pueden limpiarse mediante cepillos. Otros modelos de afeitadoras se limpian solas e incluso esterilizan las cuchillas.
-
Ergonomía. El agarre de cualquier producto de depilación tiene que ser lo más cómodo posible. Lo ideal es que incorporen una superficie antideslizante. Aunque habrá a alguno que prefiera un agarre más recto y otro más ondulado. Aquí ya juega la preferencia personal.
-
Diseño. Sea cual sea tu color preferido, podrás elegir una afeitadora o depiladora a tu gusto. En el mercado podemos encontrar productos de afeitado en color negro, para los más clásicos, productos de afeitado en color blanco e incluso otras con acabados en verde y morado, por ejemplo.