¿A qué temperatura hay que lavar la ropa? 

Elegir la temperatura adecuada para poner una lavadora puede generar dudas, especialmente cuando tenemos prendas de diferentes tejidos y colores. ¿Es suficiente con lavar a 30 grados? ¿Cuándo es recomendable utilizar 40 o 60 grados? ¿Toda la ropa blanca necesita una temperatura más alta? 

Antes de seleccionar el programa, conviene revisar la etiqueta de cada prenda. En ella encontrarás la temperatura máxima de lavado que puede soportar, además de otras indicaciones sobre el programa más adecuado. De esta forma, podrás adaptar cada colada a las necesidades de la ropa y evitar un desgaste innecesario de los tejidos. 

¿A qué temperatura es mejor lavar la ropa? 

La temperatura que elijas dependerá del tipo de colada que vayas a hacer. Como orientación, estas son las temperaturas más habituales y para qué puedes utilizarlas: 

20-30 °C: prendas delicadas y ropa de color 

Los programas a baja temperatura son una buena opción para prendas delicadas, ropa de color y prendas con poca suciedad. Además, utilizar menos temperatura puede contribuir a reducir el consumo energético del ciclo. 

40 °C: la temperatura más habitual 

Los 40 °C son adecuados para buena parte de la ropa de uso diario, como camisetas, pantalones, sudaderas o pijamas, cuando presentan un nivel de suciedad normal y la etiqueta permite esta temperatura. 

60 °C: cuando necesitas un lavado más intenso 

Los 60 °C pueden ser una opción para toallas, sábanas y otras prendas resistentes que admitan esta temperatura y necesiten una limpieza más intensa. No es recomendable utilizarla de forma generalizada, ya que algunas prendas pueden deteriorarse con el calor. 

Las lavadoras actuales incorporan diferentes programas que permiten adaptar el lavado al tipo de tejido y de prenda, además de facilitar tareas de mantenimiento como la limpieza del tambor de la lavadora

¿Es mejor lavar la ropa a 30 o 40 grados? 

La elección entre 30 y 40 grados depende de la ropa que vayamos a lavar y de lo sucia que esté. 

  • Lavar a 30 °C es una buena opción para prendas de uso habitual, ropa de color, tejidos que queremos conservar en buen estado y prendas con suciedad ligera. También puede ser adecuado para aquellas prendas que podrían deteriorarse con temperaturas más altas. 
  • Lavar a 40 °C puede ser más apropiado para ropa con una suciedad mayor, siempre que la etiqueta permita esta temperatura. Es una temperatura habitual para camisetas, pantalones, sudaderas y otras prendas resistentes. 

Por tanto, no es necesario lavar siempre a 40 grados. Si la ropa está poco sucia y el fabricante permite un lavado a 30 °C, podemos elegir esta temperatura sin problema. 

¿Qué ropa no se puede lavar a 40 grados? 

No todas las prendas soportan un lavado a 40 °C. Los tejidos delicados, como algunas prendas de lana, seda, encaje o determinados tejidos sintéticos pueden necesitar programas específicos y temperaturas más bajas

También hay prendas que pueden encoger, perder color o deformarse si se lavan a una temperatura superior a la recomendada. Por eso, antes de seleccionar el programa de la lavadora es importante revisar la etiqueta. 

El símbolo de la cubeta con un número indica la temperatura máxima de lavado que admite la prenda. Si aparece un 30, por ejemplo, no debemos superar esa temperatura. En caso de duda, es preferible elegir un programa más suave y una temperatura inferior. 

Las lavadoras de carga frontal y de carga superior cuentan con diferentes características y programas según el modelo. Algunas incorporan ciclos específicos para prendas delicadas, algodón, sintéticos o ropa de diferentes colores, por lo que podemos seleccionar el más adecuado según las necesidades de cada colada. También es recomendable conocer cómo solucionar problemas habituales de la lavadora para mantener su funcionamiento correcto. 

¿A qué temperatura lavar la ropa de color? 

Si buscas a qué temperatura lavar la ropa de color, los 30 °C suelen ser una buena opción para mantener las prendas en buen estado, especialmente cuando no están demasiado sucias. 

Una temperatura excesivamente alta puede favorecer el desgaste de algunos tejidos y hacer que los colores pierdan intensidad con el paso del tiempo. Para evitarlo, además de seleccionar una temperatura adecuada, podemos dar la vuelta a las prendas antes de introducirlas en la lavadora y separar los colores claros de los oscuros. Los 40 °C también pueden utilizarse en determinadas prendas de color si así lo indica su etiqueta y necesitan un lavado más intenso. 

¿A qué temperatura lavar la ropa blanca? 

La ropa blanca puede lavarse a diferentes temperaturas dependiendo del tejido y de las indicaciones del fabricante. Por eso, que una prenda sea blanca no significa que tengamos que lavarla siempre a 40 o 60 °C

Para camisetas, camisas y otras prendas de uso diario, 30 o 40 °C pueden ser suficientes cuando la etiqueta lo permite. En cambio, algunas prendas resistentes, como determinadas toallas o ropa de cama, pueden admitir temperaturas más elevadas. 

Además de la temperatura, es recomendable separar la ropa blanca de las prendas de color para evitar que pueda adquirir tonalidades no deseadas durante el lavado.  

También conviene utilizar la cantidad adecuada de detergente y asegurarse de que la ropa queda bien aclarada. Además, algunas lavadoras con sistemas de higiene para la ropa incorporan tecnologías específicas para determinados tipos de lavado. 

¿Cómo elegir la temperatura adecuada en la lavadora? 

En resumen, la temperatura de lavado debe elegirse teniendo en cuenta el tejido, el color, la suciedad y las indicaciones de la etiqueta

Como orientación general, podemos utilizar 30 °C para prendas poco sucias y ropa de color, 40 °C para buena parte de la ropa de uso diario que necesita una limpieza más intensa y temperaturas superiores únicamente cuando la prenda lo permita y sea necesario. 

Antes de poner la lavadora, separar las prendas por colores y tejidos y revisar sus etiquetas nos ayudará a elegir el programa adecuado. Si además vas a renovar algún gran electrodoméstico, en Milar puedes encontrar diferentes modelos de lavadoras y secadoras adaptados a distintos tipos de ropa y necesidades de lavado. De esta manera, podemos conseguir una buena limpieza y, al mismo tiempo, prolongar la vida útil de nuestra ropa.